Rafo León descubrió por qué nadie ve su programa

The best kind of Rafo. (El Comercio)
The best kind of Rafo. (El Comercio)

Esta es una interesante —aunque finalmente inerte— reflexión que tuvo Rafo León en su Facebook hace unas semanas atrás y que podría graficar cómo se piensa la producción de contenido en un medio.

Contexto: Rafo León tiene un programa llamado Tiempo de Viaje donde lo vemos recorrer comunidades y otros balnearios del Perú y que transmite PlusTV, un canal que solo puedes ver si contratas el servicio de cable de Movistar, cuya programación está dirigida (y protagonizada por) el sector económico A (y quizás B).

Acabo de ver la edición de Tiempo de Viaje dedicada a Chanchamayo y que tiene como eje el tema de las comunidades originales y la nutrida migración que llega a la selva alta, programada o no por los gobiernos, desde fines del siglo XIX.

Un tema real y potencialmente interesante. ¡Qué paja, Rafo!

Conozco de más mi narración, sé cómo quiero que vaya cada secuencia, son más de quince años, no diré que haciendo lo mismo, porque cada experiencia es propia e inimitable, pero buscando en el Perú (y a veces fuera) lo que hay más allá de lo evidente.

Ok, Rafo. No sé por qué repentinamente te pusiste darks. Además, siento que falta un punto por ahí porque me jode la sintaxis.

Hoy miraba y pensaba, ¿no será un formato que a la gente joven le parezca culturoso y apolillado? Es posible, el tiempo en su paso no perdona y menos en épocas de banalización y fomento de la ignorancia.

Esto es interesante, Rafo. Acabas de señalar una carencia real en tu programa, pero lo atribuyes a una razón bastante manoseada por los productores de contenido, quienes creen que fracasan porque no son banales y masticados.

Quizás no es que tu programa no se vea porque eres un hombre blanco al que le pagan por viajar por el Perú para producir contenido bastante exclusivo. (Esa podría ser la sumilla del programa, más bien). Sino porque tu formato (en conducción) es algo tedioso:

Lo curioso es que quien administra el canal de YouTube de PlusTV sabe esto, porque en la página principal ha priorizado listas de reproducción de Dulces Secretos, Prueba de Sonido, Aventura Culinaria, Línea y Punto (!) e Historias de Papel. Programas que sí generan más interés en el nicho al que apuntan. (Línea y Punto, pues, Rafo, no friegues)

¿Cuál es la solución entonces?

Pero al terminar el programa, cuando me di cuenta de que todo lo que habíamos mostrado con el excelente equipo de trabajo con el que estuve por allá existe y es cierto y verdadero, me di cuenta también de que como los árboles, moriré de pie, sin hacer ninguna concesión al facilismo, más allá de las que ya he hecho.

¿Qué es facilista para León?, ¿editar porciones de tres minutos para subirlas a YouTube con la esperanza de que ‘se viralicen’?, ¿tener una página de Facebook, Twitter y presencia en redes sociales?, ¿abrir una cuenta de Instagram con fotos de los paisajes donde ha estado? (no, no la tiene). El punto aquí no es que todos tienen que estar en las redes sociales porque las redes sociales son el futuro. Ese es otro tema y me da urticaria. Este es el punto: quienes quieran seguir teniendo un programa para mostrar temas que “existen y son ciertos y verdaderos” (o sea, que consideras importantes) tienen que preocuparse porque su mensaje se escuche.

¿De qué sirve salir en televisión si solo te van a ver tus amigos?

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